OPEN HOUSES · Preguntas
Las preguntas que nos estáis haciendo.
¿Pueden entrar chic@s sol@s? ¿O solo parejas?
Sol@s y acompañad@s. La membresía es una y vale para las dos cosas: entras tú sol@, o con tu pareja — una pareja paga una membresía, mismo precio. Además puedes traer hasta dos invitad@s al mes (verificad@s); a partir de la tercera invitación en el mes, 20 € por invitación.
¿Solo podemos ir dos veces al mes?
No — y es la confusión más repetida. Puedes ir las veces que quieras: prácticamente todos los días, siempre que haya disponibilidad. Las dos reservas no son visitas: son garantías de fecha — ese sábado concreto, tu cumpleaños. Y aunque tengas las dos puestas, si ahora mismo hay sitio, entras igualmente. Lo contamos entero en Cómo reservar.
¿Vais a abrir un club físico?
La membresía OPEN HOUSES es también tu llave en los clubs físicos OPEN — los gestionados por OPEN y los adheridos: acceso liberado con tu aval.social y tu privilegio BYOB dentro. Las casas y los clubs no compiten: se suman.
¿Cómo funcionan las dos reservas?
Reservas dos fechas y quedan garantizadas. Cada vez que usas una, se te recarga automáticamente para garantizar la siguiente. Si anulas una reserva, recuperas el cupo al instante. El límite de dos existe solo para que nadie acapare el calendario.
¿Qué es el aval.social?
Tu identidad verificada convertida en llave. Va incluido con tu membresía — si eres miembr@ Premium verificad@, ya lo tienes — y es lo que te abre la puerta de cada casa sin recepción, sin DNI sobre una mesa y sin dar explicaciones a nadie.
¿Qué es BYOB?
Bring Your Own Bottle: traes tu propia botella. El vino que os gusta, el cava de la ocasión, lo que sea — sin carta y sin precios de barra. ENDLESSBYOB es eso sin hora de cierre: la casa disponible 24/365 y la botella la eliges tú.
¿Y la música? ¿Hay horarios?
Cada casa tiene sus propias normas de volumen y horario, y las ves al reservar: las hay que permiten 100 dB las 24 horas, y las hay que piden silencio a partir de una hora determinada. Eliges la casa que encaja con vuestro plan.
¿Cómo se pagan los refrescos?
Hielo, refrescos, mixers y snacks están en la casa a precio de reposición — lo que cuestan, no lo que costarían en una barra — y se pagan en el momento en que los coges.
¿Quién limpia?
Tú dejas la casa tan limpia y organizada como la viste — es la regla que hace posible que esto exista sin personal — y además nuestro equipo hace mantenimiento a diario: repone, revisa y deja cada franja lista.
¿Podemos pedir comida y cenar allí?
Sí. Cenar en la casa es parte del plan: pedís lo que os apetezca a domicilio, os lo llevan y la mesa es vuestra. Sin cocina que cierra y sin nadie mirando el reloj.
¿Podemos pernoctar?
No. El tiempo máximo de tu reserva es de 6 horas, y al finalizar la reserva se abandona la casa. OPEN HOUSES no es alojamiento.
¿Dónde están las OPEN HOUSES?
Las ubicaciones se revelan el día de la inauguración de cada casa, y únicamente a miembr@s verificad@s de open-minded.club. La discreción aquí no es un adorno: es la casa.
¿Y si vamos poco?
Si es una vez al mes, no os compensa y os lo decimos ahora. Compensa a partir de dos; a partir de tres no hay color. Y podéis causar baja cuando queráis: no queremos que paguéis por algo que no usáis.
¿Por qué una cuota y no pagar cada vez?
Porque la cuota es lo que hace que la casa exista y esté cuidada, y lo que nos permite no tener que llenarla cada día con quien sea. Un sitio que vive de la puerta necesita meter gente; uno que vive de sus miembr@s necesita que estén a gusto. Son negocios opuestos.
¿Por qué un alta?
El alta paga la creación de la casa: fianza, acondicionamiento, equipamiento. No paga tu consumo. Es el modelo de los clubes de barcos: pagas una vez por acceder a algo que existe porque un grupo lo hizo posible.
¿Habrá gente?
No te lo vamos a contar: te lo vamos a enseñar. Verás cuánta gente hay antes de salir de casa. Y si un día no hay nadie, no vas — o vais y tenéis la casa entera para vosotr@s, que también tiene su gracia.
¿Esto es un club? ¿Un motel?
Ninguna de las dos cosas. Un club tiene puerta, barra y programación: se va cuando abre y con quien haya. Un motel es una habitación cerrada y nadie más. Esto es una casa que se recorre entera, con otra gente verificada si te apetece que la haya — y con normas claras que la cuidan.
¿Quién sabe que voy?
Nadie fuera de aquí. Sin recepción, sin listas, sin nombres en ninguna puerta. Los accesos se tratan como lo que son — dato sensible: se guarda lo mínimo y no lo ve nadie más.
¿Y si me doy de baja?
Te vas cuando quieras: se te devuelve el depósito íntegro. El alta no se devuelve — pagó la creación de la casa — pero si vuelves más adelante, no la pagas otra vez.
Darme de alta
Preguntar por WhatsApp
Las normas completas de la casa, aquí.


