OPEN HOUSES · Normas
Las normas de la casa.
Una casa sin personal funciona porque sus normas son pocas, claras y se cumplen. Estas son las comunes de toda la red; además, cada casa publica las suyas propias — volumen, horarios, particularidades del lugar — y las ves al reservar. Aceptarlas es parte del alta, y estar dentro es haberlas aceptado.
Dentro solo entra gente con identidad verificada: miembr@s con su aval.social, sus parejas e invitad@s verificad@s. Sin excepciones y sin favores.
La membresía es una y vale para las dos cosas: entras tú sol@, o con tu pareja — que entra contigo siempre, no es invitad@ y no gasta invitación. Una pareja paga una membresía.
Es la norma más seria de la casa. Fotografiar o grabar a una persona cuesta el acceso de forma permanente, en todas las casas a la vez. Sin avisos previos.
Explícito, continuo y revocable. Un no es un no la primera vez, y un sí puede dejar de serlo cuando esa persona quiera. Quien no lo entienda, no vuelve.
Tan limpia y organizada como la encontraste. Además, nuestro equipo hace mantenimiento a diario — pero el mantenimiento repone y revisa: no recoge lo tuyo. Si una franja exige limpieza profunda, se cobra a quien la provocó; el depósito responde.
Hielo, refrescos, mixers y snacks están a precio de reposición y se pagan en el momento en que los coges. La bebida es BYOB: la tuya, la que te apetezca.
Al finalizar tu reserva se abandona la casa. No se pernocta: OPEN HOUSES no es alojamiento.
No hay una norma única de volumen: cada casa publica la suya. Las hay que permiten 100 dB las 24 horas, y las hay que piden silencio a partir de una hora determinada. Lo ves al reservar, y se cumple. Lo que sí es igual en todas: se llega y se sale con discreción — dentro, lo vuestro; en la escalera y la calle, nada.
Puedes traer a quien quieras dos veces al mes; a partir de la tercera invitación en el mes, 20 € por invitación. Condición única e innegociable: tod@s verificad@s antes de entrar (verificación de invitad@ nuev@: 20 €, una vez por persona). Tus invitad@s son tu responsabilidad mientras estén dentro.
Expulsión directa y permanente, en todas las casas. No hay conversación.
Cualquier forma de comercio con el cuerpo de otra persona es expulsión directa y permanente.
Quien pierde el acceso lo pierde en todas las casas y en todo el ecosistema OPEN, con el mismo estado compartido que ya rige en la red.
Estas normas pueden afinarse antes de la inauguración; lo publicado aquí es siempre la versión vigente. Las normas propias de cada casa se publican con ella.
Cómo funcionan las reservas, aquí. Las preguntas frecuentes, aquí.


