Salgo en las fotos porque puedo. Porque llevo años construyendo una vida en la que no tengo que pedir permiso para ser quien soy. Y porque cada vez que doy la cara, alguien que lleva tiempo escondiéndose respira un poco mejor.
Me lo preguntan a menudo: ¿no te da miedo que te reconozcan? Y mi respuesta siempre es la misma: lo que me daría miedo es vivir a medias.

La cara visible de una red que protege caras
Aquí está la paradoja que me encanta: yo doy la cara precisamente para que tú no tengas que darla. OPEN-MINDED es una red privada de personas verificadas donde tu privacidad es sagrada. Perfiles reales, identidad comprobada, y cero exposición fuera de la red.
La libertad no es enseñarlo todo. La libertad es decidir qué enseñas, a quién y cuándo.
La vida ENM — la no monogamia ética, lo liberal, como quieras llamarlo — no es un secreto sucio. Es una forma adulta y honesta de relacionarse. Lo que sí es un problema es el prejuicio, y el prejuicio se combate con normalidad: personas normales, con trabajos normales, viviendo relaciones extraordinarias.
Lo que he aprendido dando la cara
- Nadie te juzga tanto como crees. La mayoría siente curiosidad, no desprecio.
- La visibilidad filtra. Quien se acerca a OPEN sabiendo quiénes somos, viene en serio.
- La verificación lo cambia todo. Cuando todos son quienes dicen ser, el juego es limpio.
- La privacidad es un derecho, no una vergüenza. Por eso dentro de la red mandas tú.
Si estás en ese punto en el que sientes curiosidad pero te frena el qué dirán: no necesitas salir en ninguna foto. Necesitas un espacio donde ser tú con personas verificadas que buscan lo mismo. Para eso construimos esto.
— Grace, cofundadora y presidenta de OPEN-MINDED





