Este anexo se aplica a los espacios que se ofrecen o se solicitan dentro de la red. Se suma a las normas generales, no las sustituye.
Solo perfiles verificados
Ofrecer un espacio y solicitarlo requiere perfil verificado. Los espacios son casas, jardines y terrazas de personas reales: la verificación no es burocracia, es lo único que hace razonable que alguien abra su puerta.
Autorización para aparecer
Un espacio solo se muestra en la red si quien lo ofrece lo autoriza expresamente. Puede retirar esa autorización en cualquier momento y su ficha deja de aparecer aquí de inmediato.
Discreción
Lo que se ve dentro de un espacio no se cuenta fuera. Ni quién estaba, ni dónde era, ni qué pasó. No hay excepciones por confianza, por pareja ni por grupo.
Está prohibido fotografiar o grabar a las personas presentes sin su consentimiento. Difundir imágenes sin permiso puede constituir delito contra la intimidad (art. 197 del Código Penal).
Las fichas describen el espacio
Aforo, equipamiento, precio, condiciones. Nunca la actividad. Quien alquila y quien ofrece acuerdan entre ell@s lo que quieran, y eso queda entre ell@s.
Consentimiento, siempre
Un espacio privado no cambia nada de lo básico: un no es un no, el consentimiento se pide y se puede retirar en cualquier momento, y quien ofrece el espacio es responsable de que se respete mientras esté ocurriendo algo en su casa.
La dirección
No se publica nunca. Se facilita solo al confirmar, y solo a quien va. No se reenvía a nadie más.
Qué pasa si algo va mal
Escríbenos. Retiramos fichas y cerramos accesos sin necesidad de sentencia: nos basta un patrón. Y si alguien cruza una línea penal, no mediamos, se denuncia.
