«Salimos contentos, sin ningún problema, y a media mañana siguiente me entró un bajón absurdo. No hubo discusión ni nada que reprochar. No entiendo de dónde sale.»
Tiene explicación y le pasa a mucha gente. Una noche así mueve una cantidad de adrenalina y de novedad enorme, y al día siguiente el cuerpo hace la cuenta. La bajada no es una señal de que algo estuviera mal: es la factura química de haber estado muy arriba.
Se nota más si dormiste poco, si bebiste, o si llevabas semanas anticipando esa noche. Cuanta más expectativa, más caída.
Lo que ayuda de verdad: no tomar decisiones importantes ese día, comer, dormir, y tener contacto físico tranquilo con tu pareja sin que tenga que ser sexo. Media hora de sofá y conversación repara más que analizarlo todo.
Si el bajón vuelve cada vez y va a más, eso ya no es química: es que hay algo del formato que no te encaja. Y entonces sí toca hablarlo en serio.
LA EXPERIENCIA OPEN — nos lo cuentan a menudo al día siguiente de un evento y sorprende lo común que es. Es una de las razones por las que preferimos eventos que terminan a una hora razonable: la resaca emocional es mucho peor cuando encima no se ha dormido.
Sigue: la experiencia de OPEN y lo que responde la comunidad
La nota de la casa completa y el hilo con el resto de respuestas están dentro de la red. El alta es gratuita.
Crear mi cuenta · 0 €